¿Fracasos Escolares?

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Comparto el análisis de un caso hipotético a modo de ejercicio didáctico. Este lo realice en uno de mis  trayectos  de capacitación docente, quizás pueda servirnos para interpelarnos y de esa manera realizar autocríticas profesionales.

Por Marcelo Albornoz


¿De quien es el fracaso escolar ? 

"El profesor Pérez García da clase de matemática desde hace más de 15 años. Todos lo conocen en la escuela por su severidad y su exigencia. Las últimas evaluaciones de cierre de cuatrimestre dieron como resultado que en una división de 30 alumnos, aprobaron solo 6, en otra de 18, solo 4 y en una tercera, sobre 20 aprobaron solo 2.

A raíz de situaciones similares a ésta, la escuela entró en un programa de capacitación del personal docente, razón por la cual el profesor comenzó un diálogo con la capacitadora del área de matemática, quien había solicitado a los docentes que llevaran al encuentro de trabajo las producciones de los alumnos.

Las evaluaciones y sus resultados formaron parte de las evidencias que llevó el profesor , para dar cuenta del bajo nivel de sus alumnos. Asombrada, la capacitadora le preguntó si no le parecía que debía revisar sus clases, los contenidos, la forma de darlos, de evaluarlos, en fin, reconsiderar sus propuestas de enseñanza. La respuesta fue inmediata y contundente:

  • No pienso bajar el nivel.
  • ¿Qué nivel?, preguntó la capacitadora.
  • El factoreo, no pienso dejar de dar factoreo.
  • ¿Por qué?
  • Porque es lo que hay que dar.
  • ¿Dónde dice que es eso lo que hay que dar?

Se produjo un silencio, hasta que el Prof. Pérez García  respondió:

  • En el programa.
  • Veamos, veamos el programa, dónde lo dice - propuso la capacitadora. Con asombro, Pérez García  descubrió que ese contenido no estaba prescripto en ningún programa

Análisis de Caso

El caso del profesor Pérez García  es un caso bastante usual, y lo seleccione no solo por ello sino porque se asemeja a  situaciones  que experimente en distintos  colegios, tanto de  gestión oficial como de privada de la Ciudad de Buenos Aires.

En principio no me parece menor  tener en cuenta la antigüedad del docente en la institución, por que lo sostengo, porque  tanto la institución como el docente no practicaron  o lo  hicieron de manera inadecuada e insuficiente  el análisis pedagógico de los obstáculos.

La institución debería analizar cuales son las dificultades de enseñanza y aprendizaje y relacionarlos con los quiebres de trayectorias de sus alumnos .Una herramienta más que idónea para ello lo constituye la evaluación. Ahora, el profesor Pérez García en particular y los docentes en general  ¿somos autocríticos de nuestras prácticas evaluativas?

En el caso de la evaluación didáctica,  su complejidad, adquiere características polisémicas  sosteniendo detrás de sí una postura teórico personal –ideología- que tendrá mucho que ver con la historia personal y profesional del docente. Ante esta circunstancia, tanto el Prof. del caso “hipotético” como todos nosotros:  ¿neutralizamos  valoraciones discrecionales, tanto del objeto por  enseñar como de nuestros alumnos? Recurrimos para ello a una adecuada y necesaria   referencia entre evaluación y objetivos; expectativas de logro que todos los docentes planteamos en nuestros diseños áulicos.

Por otro lado, nos preguntamos también si  compartimos de manera adecuada y suficiente la información sobre el desempeño de “nuestros” alumnos  con los  colegas de área o departamento.  ¿Solemos recurrir al gabinete psicopedagógico ante la exteriorización de los primeros problemas educativos?  Esto, aunque redundante, no es usual, y plantea un desafío  a soslayar que requiere de una cultura institucional que lo potencie. Por lo precedente es que sostenemos que el caso de análisis  no constituye una situación aislada.   

Por lo que se desprende del caso,  el Prof.  No intercambia información o apreciaciones sobre sus alumnos, o lo hace de manera insuficiente con otros docentes. Ante el pésimo resultado obtenido por los alumnos, ¿el Prof. se interpela sobre su forma de “enseñar”?.

Nos preguntamos también si el profesor Pérez García tiene en cuenta las características y circunstancias de sus alumnos o el Prof. se “ata” a lo  presuntamente “prescripto”  en los programas.

Es evidente que él mismo no práctica la confrontación señalada por el autor Gimeno Sacristán, entre currículo  enseñado vs. currículo evaluado.” El análisis del "currículum enseñado" puede ser complementado con el registro del "currículum evaluado" en palabras de Gimeno Sacristán, es decir, considerando aquellos contenidos que se evalúan sistemáticamente a lo largo de un curso lectivo. Se trata de realizar el "inventario" de las actividades o ítems de evaluación que se aplican sistemáticamente en el ciclo que se está analizando”1(//mayeuticaeducativa.idoneos.com/#_ftn1).

Asimismo nos parece que se evaluó solo lo que los alumnos no saben, priorizándose con ese tipo de actitud  algún contenido en detrimento de otros, sobre el particular el pedagogo Cesar Coll sostiene que la “distinción entre los tres tipos de contenidos y su inclusión en las propuestas curriculares encierra, pues, un mensaje pedagógico de alcance. Entre otras cosas, supone un intento de romper con la práctica habitual, justamente denunciada en innumerables ocasiones, de una enseñanza centrada en exceso en la memorización más o menos repetitiva de hechos y conceptos y en la asimilación más o menos comprensiva de conceptos y sistemas conceptuales.”2(//mayeuticaeducativa.idoneos.com/#_ftn2)

También podríamos sostener que la intransigencia, presuntamente exigente del Prof. en cuestión coadyuva e incentiva una práctica pedagógica que indefectiblemente se torna en una lisa y llana segmentación educativa y fracasos escolares . Concluimos con el planteo de interrogantes sobre el caso analizado, pero antes nos preguntamos ¿la omisión o el inadecuado tratamiento de las historias personales  y los trayectos educativos de nuestros  alumnos, en que medida alientan los fracasos?

Ante los fracasos como los del profesor Pérez García  ¿son los alumnos lo que abandonan la institución, o es ésta quien los abandona? .Las respuestas de los mismos son responsabilidad exclusiva de los lectores quienes a través de un análisis retrospectivo e introspectivo de sus praxis podrán en cierta medida contestarlos. 

1(//mayeuticaeducativa.idoneos.com/#_ftnref1) Sacristán Gimeno, en “Análisis pedagógico de los obstáculos en los trayectos de los alumnos,  FLACSO Virtual, Bs. As. 2005.

2(//mayeuticaeducativa.idoneos.com/#_ftnref2)Coll Cesar, “Los contenidos de la reforma”, Barcelona Santillana 1992,   en Novedades Educativas Niro 94 Pág. 10

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